El cultivo y la comercialización de cereza de montaña es una de las principales actividades de la cooperativa Niño Jesús de Aniñón.

Más de la mitad de las cerezas que se cultivan en Aniñón, por la cooperativa Niño Jesús, terminan dentro de bombones, en forma de mermeladas, licor de cerezas o como guindas para coctelería.

Cereza de Montaña

Nuestros cerezos crecen en
altitudes entre los 729 y los 1215 metros de altura

Cereza Tardía

La cereza es recogida de su árbol entre finales de Junio y principios de Agosto.

Durante muchos años, las cerezas de los famosos bombones Ferrero Roche procedían de Aniñón, elaboradas por la cooperativa Niño Jesús de Aniñón.

Casi la mitad de la producción de cerezas de la cooperativa Niño Jesús se destinan a fruta de mesa, especialmente las variedades burlat, lapins, primigian, de mayor tamaño.

En un año normal, la cooperativa Niño Jesús de Aniñón comercializa más de un millón de Kg de cereza de montaña, la mitad de ellas como fruta de mesa, de mayor valor.

El primer cerezo plantado en el municipio de Aniñón del que haya constancia se remonta al año 1860. Desde entonces los agricultores, agrupados en la cooperativa Niño Jesús, son unos de los mayores productores y comercializadores de cereza de Aragón.

La cereza encuentra sus orígenes históricos en las montañas de Georgia, entre el sur de  Rusia y Turquía e Irán, cerca del mítico monte Ararat. De ahí que se haya aclimatado perfectamente a las alturas del sistema Ibérico, donde se encuentra la cooperativa Niño Jesús de Aniñón.

Las cerezas que produce y comercializa la cooperativa Niño Jesús de Aniñón son las más tardías de Aragón. En un ciclo normal se comienzan a recoger a finales de junio y en 2008 se logró prolongarlas en el árbol hasta finales de agosto, para poder ofrecerlas en la Expo de Zaragoza.

Las cerezas de Aniñón, gracias a la cooperativa Niño Jesús, llegan a Reino Unido, Francia, Italia y Finlandia. Pero también a Singapur, Emiratos Árabes y Colombia, hasta donde se transportan en avión.

Entre las variedades que se cultivan en Aniñón, a través de la cooperativa Niño Jesús, destinadas a la transformación, se encuentran la monzón y la blanca de Provenza.

Y que la aridez de nuestro clima y de las alturas de las montañas, al igual que las cerezas de Alicante, son siempre tardías, pero de una talla excepcional. A mediados-finales de junio hasta finales de Julio, pueden comer uno de los manjares más impresionantes de Aragón.

Aniñón, situado en la Sierra de la Virgen del Sistema Ibérico, es uno de los pueblos más variopintos y rejuvenecidos de la comarca, especialmente gracias al empuje agroalimentación de la cooperativa Niño Jesús.

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